Un diagnóstico que cambió sus vidas
En mayo de 2025, Andy empezó a sentir dolor en la pierna izquierda y a dormir más de lo habitual. Cuando sus síntomas se volvieron preocupantes, Andy y su mamá, Angélica, acudieron a la sala de emergencias de su localidad en busca de respuestas.
Esa visita cambió sus vidas para siempre.
A Andy le diagnosticaron leucemia infantil. En ese momento, ella no entendía del todo lo que significaba el diagnóstico, pero para Angélica, la noticia fue abrumadora. Ninguna de las dos sabía qué esperar ni cómo sería el camino que tenían por delante.
Poco después de su diagnóstico, Andy comenzó el tratamiento en el Penn State Health Golisano Children’s Hospital, donde la familia se enteró por primera vez de la existencia de Cuatro Diamantes y del apoyo disponible para los niños que enfrentan el cáncer pediátrico.
Alivio más allá de la atención médica
Para Angélica, una de las mayores fuentes de alivio ha sido saber que Cuatro Diamantes cubre los gastos médicos que deben pagar de su bolsillo para Andy. Como madre soltera que cría a cuatro hijas, la carga financiera del tratamiento contra el cáncer podría haber sido abrumadora.
Las dos hermanas mayores de Andy comprenden lo grave que puede ser el impacto financiero de un diagnóstico médico, lo que hace que el apoyo de Cuatro Diamantes sea significativo para toda la familia.
Sin el estrés adicional de las facturas médicas, Angélica puede enfocarse en lo que más importa: cuidar a Andy y apoyar a sus hermanas en este momento difícil.
Encontrar alegría durante el tratamiento
A Andy aún le queda aproximadamente un año y medio de tratamiento por delante. Durante el último año, ya ha soportado muchas hospitalizaciones, junto con quimioterapia y medicamentos que a menudo la dejan con náuseas y agotada.
Incluso en los días más difíciles, Andy no ha dejado que el cáncer le quite su infancia.
Durante las largas estancias en el hospital, Andy ocupa su tiempo con manualidades y actividades que le ofrecen los especialistas en vida infantil. Una de sus personas favoritas en el hospital es Tricia, la asistente de vida infantil de Cuatro Diamantes. Ella le brinda actividades, risas y compañía que Andy espera con ansias cada vez que ingresa.
Andy también ha conectado con la terapeuta de arte de Cuatro Diamantes, quien la ayuda a procesar lo que está viviendo a través de actividades creativas como trabajar con arcilla y otros materiales artísticos. A través del arte, Andy puede expresarse de formas que le resultan divertidas y reconfortantes.
Las enfermeras que atienden a Andy también han tenido un impacto duradero en su trayectoria. Su amabilidad y aliento han inspirado a Andy a soñar con convertirse ella misma en enfermera algún día.
Una voz de confianza y un defensor
Una de las fuentes de apoyo más significativas para la familia de Andy ha sido Daniel, su traductor de Cuatro Diamantes.
Angélica habla principalmente español, lo que hace que la comunicación durante las citas médicas sea especialmente difícil. Daniel ayuda a cerrar esa brecha traduciendo las conversaciones entre la familia y el equipo médico de Andy.
Para Andy y su familia, Daniel es mucho más que un traductor. Se ha convertido en un miembro de confianza de su sistema de apoyo. La familia confía en él para que les ayude a hacer preguntas, les explique la información médica y se asegure de que entiendan completamente cada paso de la atención de Andy.
Durante algunos de sus momentos más difíciles, Daniel ha estado a su lado y, con el tiempo, han construido una fuerte amistad basada en la confianza y el respeto.
Sigue siendo la misma niña fuerte y llena de vida
La vida de Andy hoy en día es muy diferente a como era hace un año. Ahora cursa la escuela completamente desde casa y dedica gran parte de su tiempo a asistir a tratamientos y a recuperarse de las hospitalizaciones.
Pero a pesar de todos los desafíos, Andy sigue siendo la misma niña brillante y llena de vida de 11 años que era antes de su diagnóstico.
El cáncer puede haber cambiado muchas partes de la vida de Andy, pero no ha cambiado su espíritu. Rodeada del apoyo de su familia, el equipo médico y Cuatro Diamantes, Andy sigue enfrentando cada día con fortaleza, creatividad y alegría.
Un diagnóstico que cambió sus vidas